Más empleo, pero más cesantía
Según el Termómetro Laboral del Observatorio Laboral de Ñuble, en el trimestre mayo-julio de 2026 la región llegó a 218.500 personas ocupadas, 5.200 más que hace un año (+2,4%).
Aun así, la desocupación alcanzó 11,0%, la más alta del país y sobre el 9,5% nacional. Más personas salieron a buscar trabajo y no todas lo encontraron.
De dónde salieron los empleos
El campo fue el gran motor, con 4.400 trabajadores más en el sector silvoagropecuario. Ese avance quedó casi anulado por la construcción, que perdió 4.100 puestos. También crecieron los trabajadores de comercio y servicios (+5.000), mientras cayeron los profesionales (−4.800).
Menos de la mitad, con contrato
De los 5.200 empleos nuevos, solo 2.500 son asalariados, es decir, con un empleador. El resto son principalmente trabajos por cuenta propia. Eso explica en parte que Ñuble tenga la segunda informalidad más alta del país (34,5%).
Entre los asalariados, salud sumó 3.000 trabajadores y la administración pública perdió 3.300.
Mujeres e Itata, los más afectados
La desocupación femenina subió a 13,7%, mientras la masculina bajó a 8,8%. Por provincias, Itata vio caer su tasa de ocupación a 41,7% y su informalidad se disparó a 41,1%. En Punilla, la desocupación subió 3,1 puntos hasta 11,3%.
Además, casi uno de cada cinco desocupados lleva más de un año buscando trabajo.
Cómo mejorar
- Formalizar el empleo: muchos evitan el contrato por temor a perder beneficios del Registro Social de Hogares, un miedo que el propio informe califica de infundado.
- Usar los incentivos a la contratación: solo el 19,4% de las empresas usa la Franquicia SENCE. El Observatorio propone reforzar el Programa Aprendices y los subsidios a la contratación formal.
- Reactivar la construcción con proyectos de vivienda e infraestructura.
- Más salas cuna y cuidado infantil, para que más mujeres puedan trabajar.
- Programas focalizados en Itata, sobre todo fuera de la temporada agrícola.

